En
muchas sociedades, sobre todo en sociedades autónomas como son los países
latinoamericanos, debe existir una distribución adecuada en cuanto a los
derechos psicosociales de las personas en todas las estructuras sociales.
Las condiciones
psicológicas pueden considerarse como la principal necesidad psicosocial que se
debe permitir disfrutar en todos los individuos. La desigualdad en las
necesidades psicológicas de las personas ha sido de continuo debate y la
mayoría de programas privados existentes, dependiendo el país, tratan de
enfocar su ayuda en el control de esta desigualdad.
Cuando
se habla de necesidades psicológicas se hace referencia, sin duda,
principalmente al afecto y al amor que todos tienen el derecho de recibirlo. Además
el ser incluidos socialmente, es decir tener un sentido de pertenencia a un
grupo, es fundamental para un correcto apoyo psicosocial.
Estas
necesidades que se pueden denominar psicoafectivas deben empezar a cubrirse
desde el momento en que se nace, por lo tanto la estructura familiar es la
encargada de dar esta necesidad psicológica básica, ofreciendo desde la crianza
una salud mental positiva. Cabe recalcar que muchos estudios han demostrado que
el núcleo familiar construye en las personas el aprendizaje de transmitir el
afecto posteriormente a la sociedad.
En
muchos países no se ha podido dar una correcta investigación de este campo de
necesidades, es por eso adecuado tomar como referencia un interesante estudio
realizado en Argentina donde se creó un barómetro para medir la deuda social.
Este
barómetro sugiere inicialmente que las sociedades deben estar repartidas
poblacionalmente y empezar a extenderse en zonas donde existen recursos
económicos y también un bienestar social estable, donde haya oportunidades de
trabajo y facilidad de transporte.
Ahora,
con este pequeño concepto de referencia, se debe considerar también que en las
sociedades, latinoamericanas, existen muchos casos de inestabilidad cotidiana,
problemas de vida cotidiana que fastidian la psiquis de una persona. El
sentirse agredido por el medio y muchos otros factores puede provocar un grado
de estrés considerable y por ahí empiezan los problemas psicosociales.
Es
aquí donde el barómetro logró realizar una encuesta preguntando la manera en
cómo la gente afronta estos problemas del entorno y la mayoría respondió que lo
hace de forma negativa respondiendo con emociones inadecuadas.
Muy
posiblemente, como han demostrado algunos estudios generales y públicos, la
cultura es un factor de influencia permanente. Las personas suelen no pensar
que el cambio empieza por el comportamiento generoso de cada uno. Cuántas
personas creerían sentirse activas o pasivas en la sociedad. El sistema de
medición informó que la mayoría de individuos se sienten pasivos ante los
problemas, pero muy pocos lo hacen activamente. Precisamente los que lo hacen
pasivamente se sentían más estables en el entorno.
Los
problemas psicosociales evidencian, por lo tanto, que dependen mucho del
entorno en donde se encuentran, pero también pueden ser actores activos para
subsistir y cubrir las necesidades que requieren. Es un mundo de interrelación
pero cada uno con su propia individualidad e independencia.
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